Uno de los jardines de infantes de la localidad
de Río Colorado, recibió un aula digital con todos los equipamientos para
utilizar en el jardín. Esta sala digital contaba con pizarra digital, netbooks,
micrófonos inalámbricos, cañón proyector, entre otros elementos.
Estaba muy bueno el material… el problema era
que ninguna de las docentes de la institución sabía manejar las nuevas
herramientas tecnológicas recibidas.
Es cierto que como docentes, a veces, tenemos
temor a incluir a las tics en nuestro labor diario dentro de las salas. También
reconocemos que nos falta capacitación sobre el tema.
Es necesario vencer estos miedos para poder
aprovechar estas nuevas formas de transmitir conocimientos a nuestros alumnos.
Luego de varios intentos, ensayos,
equivocaciones y aciertos, poco a poco las docentes se fueron familiarizando
con estos materiales y así pudieron incorporarlas dentro del trabajo en la
sala, enriqueciendo las propuestas pedagógicas.
Considero que la atención y el interés de los/as
niños/as cambia cuando se le presentan actividades utilizando estos materiales
(netbooks, cañón proyector, cámara digital, etc.)
Además pueden compartir con sus familias lo
vivenciado en el jardín y así transferir lo aprendido.
